1 - Campaña Mundial "A Limpiar el Mundo".
Ian Kiernan, presidente y fundador de "A Limpiar El Mundo" y "A Limpiar Australia", empezó su trabajo como defensor del ambiente en 1989, cuando convenció a un grupo de amigos y seguidores a limpiar la Bahía de Sydney. El evento fue un éxito enorme y atrajo 40.000 voluntarios quines juntaron más de 5.000 toneladas de basura. Consciente de la importancia del tema, "Clean Up Australia", organización con sede en Sydney, tras una exitosa experiencia de limpieza de basura de las playas australianas, propuso al Programa Mundial de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) la realización de una jornada mundial para la limpieza que permita la participación abierta de grupos de personas de todos los países. En 1993 con el apoyo del PNUMA, la campaña fue llevada a nivel global con el primer evento de "A Limpiar El Mundo". Comunidades en 80 países tomaron parte en el primer evento, con la participación aproximada de 30 millones de personas. La campaña "A Limpiar el Mundo" ha continuado creciendo cada año, uniendo grupos ambientalistas ya incorporados y motivando nuevos a formar parte de ella. Cada año comienzan una gran variedad de proyectos ambientales ambiciosos, desde el establecimiento de centros de reciclaje hasta el inicio de campañas educativas.
16 - Día Internacional de la Protección de la capa de Ozono.
El Día Internacional de la Protección de la Capa de Ozono es una oportunidad para promover la concientización de la problemática y las medidas correspondientes. Se espera que la capa de ozono se recupere y en el año 2050 alcance los niveles anteriores a 1980 gracias a la aplicación con resultados satisfactorios del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono y sus Enmiendas de Londres (1990), Copenhague (1992), Montreal (1997) y Beijing (1999).
27 - Día Nacional de la Conciencia Ambiental.
El Día Nacional de la Conciencia Ambiental es declarado el 27 de septiembre de cada año bajo la ley Nº24.605, en memoria de las personas fallecidas como consecuencia del escape de gas cianhídrico ocurrido en la ciudad de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, el 27 de septiembre de 1993.